
Hoy en día, tener relaciones sexuales fuera del matrimonio es de lo más normal. Ya no es un tabú, las mujeres al parejo que los hombres las tienen de manera cotidiana. Ya no es nada para alarmarse como sucedía hace unos diez o quince años. Los medios de comunicación, las películas, las telenovelas, las revistas, las personas famosas, los influyentes, los modelos a seguir, todos éstos promueven las relaciones sexuales fuera del matrimonio como algo normal, como algo necesario en una relación en pareja que no sea conyugal. Lo platican como si se hablara de comer, de ir al cine, de una conversación como cualquier otra. Todo lo que nos rodea, gira en torno a la sexualidad, y sobre todo a las relaciones sexuales a cualquier edad, con quien sea, sin importar la situación que se viva.
Sin embargo, las relaciones sexuales son algo grandioso. Son más maravillosas que lo que pueden describir las palabras; de lo más bello que pueda compartirse con otra persona, pero antes del matrimonio tienen unas consecuencias emocionales que pueden causar sufrimiento toda la vida. Algunos de los peligros de las relaciones sexuales están ocultos. Muchos son como arena movediza, difíciles de ver hasta que ya es tarde. No son maravillosas cuando las acompaña uno de los nueve desastres emocionales que se describen a continuación. ¿Por qué no esperas hasta tu luna de miel con el amor de tu vida? Así evitarás:
1. El temor de estar embarazada.
El temor de concebir un bebé antes del matrimonio es un estrés grande. "Es un alivio ser virgen".
2. Infecciones por enfermedades venéreas (de transmisión sexual) y SIDA.
Dos enfermedades venéreas -el virus del papiloma humano (la causa principal del cáncer del cuello uterino) y la clamidia (la causa principal de esterilidad), son contagiadas por lo menos, por uno de cada tres adolescentes que tienen relaciones sexuales. Las enfermedades venéreas y el SIDA no siempre muestran síntomas, por eso mucha gente enferma no sabe que las tiene.
3. Lamentar tu pasado.
Mucha gente siente profundo remordimiento después de haber tenido relaciones sexuales antes del matrimonio. Con frecuencia hay la sensación de haber sido usada; un sentimiento de haber renunciado a algo precioso a cambio de nada. Las relaciones sexuales premaritales producen tristeza y remordimiento por años.
4. El sentimiento de culpa.
Es un arrepentimiento que te dice que has hecho algo moralmente malo. No es un sentimiento insano que tus padres o tu religión te dieron. Es una respuesta normal, un signo de que tu conciencia obra.
5. Perder el respeto de tí misma (o).
¡Sé honesta(o)! De corazón, ¿no crees que es mejor esperar al matrimonio? ¿Entonces por qué pasar por alto tus instintos? Esto hace bajar la autoestima. Adquirir una enfermedad venérea también hace bajar tu autorespeto y contagiar a otra persona. La promiscuidad (tener una pareja tras otra), destruye tu autorespeto. Concebir un bebé fuera del matrimonio y después pagar por el aborto, también te daña. Las personas no son cosas. Las relaciones sexuales sin compromiso las hacen sentirse como si fueran cosas; esto las hiere, destruye su respeto y también el tuyo.
6. Corromper tu carácter.
Si tratas a otras personas como objetos sexuales y las explotas por placer, corrompes su carácter y degradas su propia sexualidad. El carácter bueno incluye honradez, equidad, decencia, cariño, autocontrol, etc. Si empiezas a experimentar con las relaciones sexuales antes del matrimonio, tu autocontrol sufrirá y éstas acabarán invadiendo casi toda tu vida. Las adicciones sexuales están hoy fuera de control. La promiscuidad, la violación, el incesto, el adulterio, el uso de la pornografía (revistas, videos, Internet), la masturbación, la agresión sexual, el acoso sexual, la prostitución, han llegado a proporciones epidémicas. Cometer esos actos envenena el carácter.
7. Pérdida de confianza y temor al compromiso.
Cuando las relaciones sexuales terminan, habitualmente el corazón queda roto. Este profundo dolor hace difícil confiar otra vez. Cuando una persona tiene el corazón roto o herido teme volver a recibir el mismo daño debido a otro compromiso roto en el futuro.
Muchos, cuando han sido dañados, simplemente renuncian a la esperanza. Las personas que han sido usadas sexualmente, probablemente tienen poco autorespeto y frecuentemente buscan atención de cualquier modo, aunque sea a través de otra denigrante relación sexual.
8. Depresión y pensamiento de suicidio.
Las relaciones sexuales pueden hacerte sentir como si estuvieras experimentando el verdadero amor. Esto hace muy dolorosa una ruptura, y puede llevarte a una profunda depresión, desesperanza y hasta al suicidio. Y la ruptura es solamente una de las causas de la depresión relacionada con las relaciones sexuales. Las consecuencias de perder tu virginidad, adquirir SIDA u otra enfermedad venérea, concebir un bebé fuera del matrimonio, matar a ese bebé, dañar tu reputación o arruinar la de la otra persona, desilusionar a quienes confiaron en ti, son todas causas de depresión o aún peor.
9. Arruinar una buena relación.
Las relaciones sexuales antes del matrimonio pueden volver mala una buena relación.
Pueden absorber fácilmente la relación e impedir que tenga otras dimensiones muy importantes, dejándola sin fundamento sólido.
¿Por qué correr riesgos que pueden causarte pesadumbre por el resto de tu vida? Tu futuro matrimonio será mucho más feliz si no tienes que preocuparte -o recuperarte- de las consecuencias emocionales negativas de las relaciones sexuales antes del matrimonio. Sin ellas, tu relación puede ser muy grata mientras ustedes crecen juntos, desarrollan sus propias identidades, planean su futuro, mejoran sus habilidades, procuran sus intereses, hacen más amigos y nutren su espíritu. Esperar ayudará a cada uno a desarrollar disciplina y respeto mutuo. (Esto también contribuye a una luna de miel grandiosa.)
Fuente: www.soloparajovenes.org

WOW Totalmente de acuerdo Ale, gracias por esta información, me encanta todo lo que escribes, muy directo y ya pocos se atreven a decirlo así.
ResponderEliminarOjalá mas gente se diera cuenta de esto.
Felicidades y sobre todo Gracias!!
:)
Mariana H
Mty NL
Mariana,
ResponderEliminarGracias a tí por tomarte el tiempo de escribirme. Me atrevo porque quiere mover a la gente de su "zona de comodidad/confort". Todo el mundo parece estar pasmado esperando a ver qué más les dictan hacer, sin darse cuenta que somos las familias las que decidimos sobre esta institución fundamental para el bien común. Dentro de la familia educamos a nuestros hijos a la castidad, a aprender a esperar, pero las instituciones educativas, así como las gubernamentales se han adjudicado un papel que no les corresponde, y peor aún, las familias lo hemos permitido por comodidad, ignorancia, desidia.
Mariana, si quieres que más gente se dé cuenta, ayúdame a difundir este artículo.
Saludos y muchas gracias nuevamente por tus comentarios.
Alejandra Diener
Ale muchas gracias pro compartir este tipo de reflexiones. Creo que la mejor recomendación es la que va de boca en boca. Ya mande la liga a unas amistades para que sigan al pendiente de lo que escribes.
ResponderEliminarTu texto sería algo así como la platica entre amigas, netas que pocas veces nos atrevemos a decir y sobre todo algo que destaco mucho, es la palabra valor. Creemos que si no damos, no valemos. En fin, siempre respetarse uno mismo y entender que las cosas con orden, son las más recompensadas a la larga. Disfrutar una relación es ir más allá del plano sexual, es mirarte en el otro y sentirte identificado.
Ale, muchas gracias por tus letras. :)
totalmennte de acuerdo..gracias a tu publicidad me e quitado dudas.ahora voy a pensar bien antes..!!!
ResponderEliminarCreo Ale que esto es más cuestión cultural. La nuestra va muy acorde con lo que tú escribes en este estupendo artículo, pero (creo yo que desgraciadamente)nuestra cultura ha sufrido diversos "impactos culturales" de nuestros vecinos del norte, y, uno de ellos ha sido en lo referente a la sexualidad femenina. Mucho tienen que ver la T.V., el internet, radio, películas, redes sociales, etc. Y por lo mismo creo que ya es difícil que se regrese a nuestro estio de vida propio. Las influencias culturales son aplasteantes y contra eso hay poco que hacer. Saludos Ale y ¡buen artículo!
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