¿Quién es Alejandra Diener?

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*Madre y esposa *Escritora *Lic. en Economía y Mtra. en Ciencias de la Familia *Orientadora Familiar *Productora y conductora de Informando y Formando Radio y Neurona Digital Radio www.ndradio.fm www.informandoyformando.org contacto@informandoyformando.org

Bienvenida

Hola querido bloggero, gracias por entrar a este espacio que como su nombre lo dice, busca Informar y Formar a las personas que lo visiten. La idea de este proyecto es hablar con la verdad, promover valores y hacer conciencia ante la inconsciencia que pareciera vive nuestro mundo actual.

Es preciso que interactuemos para poder hacer un foro de información veraz. Te invito a que participes, si tienes propuestas que tengan el mismo propósito, serán bienvenidas puesto que si sumamos haremos la diferencia en realidad.

La familia, la educación de los hijos, el matrimonio como prioridad para que lo demás funcione de manera íntegra. La honestidad, una búsqueda de la generosidad imprescindible para poder actuar sin egoísmo, padecimiento de la humanidad que ocasiona tanta iniquidad, la moralidad esencial para la justicia imparcial. Todo esto y más son temas que busco explotar en este espacio virtual para enriquecer a sus lectores.

Asimismo, Informando y Formando quiere abrir los ojos de los cibernáutas para que no se dejen influir por la cultura de la muerte. La defensa de la vida, el respeto a la naturaleza, la importancia de la feminidad y de la complementariedad entre hombres y mujeres es preciso que se refrende para que la sociedad vuelva a encaminarse por el sendero de la ética.

Finalmente con el apoyo de videos, comunicados que se reciben de manera constante y artículos que esbozo para hacer digeribles los temas complicados, son las herramientas que constantemente podrás encontrar aquí.

Gracias por seguirme, me comprometes a hacer la diferencia.

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

Alejandra Diener

****Escucha Informando y Formando Radio todos los lunes 9pm hora de México DF y si no puedes en vivo por aquí podrás escucharlo todos los días en PODCASTS.****


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domingo, 25 de octubre de 2009

Corriendo bajo la Lluvia

Este fin de semana en el que el horario de verano llegó a su fin, he presenciado y vivido en la Ciudad de México el mejor ejemplo de unión cívica, de apoyo mutuo y de respeto a las normas. En tan solo unas horas con una intensa lluvia, se reunieron alrededor de 14000 personas con varios propósitos en común pero reinaban dos en particular; el deporte y correr por un México seguro.

La carrera de diez kilómetros que organizó la mega empresa NIKE, fue inusual, primero que nada porque comenzó a las siete de la noche y segundo porque fue con la idea de apoyar a la causa del señor Alejandro Martí quien fundó el Sistema de Observación por la Seguridad Ciudadana (SOS).

Todos los corredores nos enfundamos en nuestras camisetas rojas que de manera impresa ya portaban nuestro número. El 10334 fue el que a mí me tocó, me organicé con otras cuatro personas más con quienes desde hace varias semanas estamos comentando el tema del entrenamiento y picándonos los unos a los otros a la expectativa de a quién le iría mejor aquella tan esperada noche.

Una mancha roja eterna se reunió en la calle de Missisipi frente a la Diana Cazadora, una gran nube nos cubrió y sin amenazar nos empapó. Infinidad de conductores, fotógrafos, músicos, animadores hicieron que esta noche fuera algo muy especial.

La hora estimada se acercaba cuando la tensión se dejaba sentir entre las miles de personas que nos rodeaban. Era impresionante que hombro con hombro, tennis con tennis, y Ipod con Ipod, todos en armonía concentrados nos disponíamos a competir contra nosotros mismos.

Letreros que sostenían los organizadores según la oleada que correspondiera, avisaban si podíamos avanzar o debíamos parar. Como por arte de magia, todos respondíamos ante tales instrucciones. Perfecto era todo, al unísono los pasos se dejaban escuchar, y la lluvia no dejaba de mojar. Pero ¿creerán que no nos preocupaba? Todos nos mojábamos físicamente, pero la mente la teníamos seca, perfectamente enfocada en nuestro propósito.

La instrucción de AVANZA se dejó ver nuevamente y era el momento en que nos acercábamos a la línea de salida. El inicio era inminente, la adrenalina subía y el agua no dejaba de caer. Al acercarnos al arco que iniciaba el cronómetro que todos traíamos en las agujetas de nuestros zapatos, en un templete se encontraba el Sr. Martí hablando por el micrófono pronunciando las palabras: “¡Acabemos con la corrupción!” “¡Que se den cuenta que estamos unidos por la seguridad de nuestro México!” y más frases que combinadas con la concentración que me inundaba retumbaban en mis oídos y me hacían pensar cuán unidos estamos los mexicanos, y a su vez qué poco nos interesa el bienestar de nuestro país. Porque por un lado, en el día a día estamos siempre a la defensiva, esperando que algo salga mal. Con miedo en las calles, inseguros, sin calidad de vida. Sin servicios, sin instituciones que funcionen, con leyes que protegen a los malhechores, con políticos que todos sabemos corruptos, pero que todos dejamos continuar con sus fechorías,.

Y por el otro, en un evento como el de la HUMAN RACE DE NIKE, nos unimos miles de personas sin entorpecernos, sin faltarnos al respeto, corriendo bajo la lluvia y sintiéndonos seguros en la noche dentro del Bosque de Chapultepec. ¡Qué ironía! Porque el recorrido era una belleza, pudimos disfrutar de nuestra ciudad de manera organizada y perfectamente bien ordenada. Corríamos con unos reflectores enormes que nos ayudaban a ver los charcos y a nuestros contrincantes, pero sobre todo nos dejaban ver, cual ejército soviético, una mancha roja que decía en cada una de las espaldas de los atletas “Corro por un Mexico Seguro”. Te encrespaba la piel.

Dimos cuenta que no basta con querer competir, o querer participar en una carrera. Sino que es necesaria la voluntad de querer convivir para que todo salga bien. Sin esa voluntad no habría salido esta carrera tan perfectamente.

Y yo me pregunto ¿Por qué no tenemos la misma voluntad para con los asuntos de nuestro país? ¿Por qué permitimos que los políticos sigan haciendo de las suyas? ¿Por qué dejamos al vecino que deje a su perro defecar en las banquetas sin hacerse cargo del desecho? ¿Por qué tiramos la basura en la calle? ¿Por qué conducimos a altas velocidades? ¿Por qué aceptamos a aquellos que sabemos se han enriquecido ilícitamente? ¿Por qué, por qué, por qué? Será porque no creemos en nosotros mismos, y necesitamos de algún líder que nos organice. O porque ya nos acostumbramos a vivir así y pues “ya qué”.

El deporte es una disciplina que se recomienda para la formación de los seres humanos hacia el éxito, hacia el trabajo en equipo. Yo recuerdo hace 20 años que competí en una carrera por primera vez en la capital, no había ni la mitad de competidores que estuvieron este pasado fin de semana. Lo que quiere decir es, que la gente ya se interesa más por el deporteísmo. O al menos por el trabajo en equipo. Algo que me da ánimo, pues veo un pequeño resplandor allá muy al fondo del túnel, que me da esperanza de que algún día nos levantaremos y nos uniremos como una sola nación y quitaremos a quienes no nos cumplan.

No basta con marchas silenciosas, hay que pronunciarnos. No es suficiente con una carrera al año, hay que hacerlas más seguido. No es suficiente con quejarse día a día, hay que intentar hacer la diferencia desde la trinchera que nos tocó vivir. Porque sólo así, ni la lluvia, ni las inclemencias del tiempo, ni ningún corrupto, delincuente y demás, nos detendrá.

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.

viernes, 23 de octubre de 2009

La primera relación sexual


A las mujeres por lo general, y sobre todo en países como el nuestro, nos han metido en la cabeza que debemos ser sumisas, aguantarnos todo y ser puras. Esto a diferencia de lo que a los hombres les han inculcado.

A ellos se les festeja y se les aplauden muchas fechorías que son consideradas signos de virilidad, con frases como “el hombre llega hasta donde la mujer quiere”, dejándolo libre de toda responsabilidad. Las mujeres, en cambio, tenemos que morir apedreadas con el rechazo, la crítica, la incomprensión y la marginación.

Este miércoles quise tocar el tema de la primera relación sexual. Antes hablar de esto era un tabú, hoy en día ya no lo es, sino que más bien se volvió algo normal, un tema común que a su vez se ha tomado a la ligera. Muchas cosas han influido para que los jóvenes se lancen a la vida sin temor y busquen cosas que satisfagan sus anhelos de libertad y de felicidad.

En esta búsqueda, y sobre todo en materia de sexualidad, por desgracia, muchos de ellos piensan poco, sólo desean obtener pronto lo que se les antoja. Las consecuencias... ¿qué son las consecuencias? Ya habrá tiempo para preocuparse de ellas. Esto aunado a la falta de información auténticamente sana y orientada a ayudar a los jóvenes hacia su felicidad, conduce a éstos a fracasos a veces irremediables.

El pudor, la dignidad de la mujer y el valor del matrimonio como sólida base para la familia, son temas que ya no se toman en cuenta, ya que son considerados anticuados y pasados de moda porque hacen a la mujer ser más vulnerable que el hombre. Siendo esto, a mi manera de ver, equivocado ya que tanto los varones como las mujeres deben de considerar la castidad y la fidelidad ante todo.

Muchas lágrimas que pudieron evitarse son derramadas cuando todo lo que queda es una dignidad hecha pedazos, un desengaño y a veces un embarazo que no estaba planeado. En estas situaciones, la que normalmente carga con toda la responsabilidad casi siempre es la mujer y no sólo ella, sino que en caso de que se haya producido un embarazo, se llega a una realidad que no puede ofrecer a un nuevo ser la seguridad y el calor de un hogar estable, el amor de unos padres que le amarán.

Una vez dadas las circunstancias, muchos gritan, estúpidamente y sin pensar que la única solución es el aborto... Mejor hay que usar la cabeza y buscar las causas de estos desórdenes para proponer soluciones que puedan evitar estas cosas antes de que ocurran.

Sabemos que en la mayoría de las revistas de hoy en día, así como en las películas, libros, etcétera, de lo único que hablan es de sexo, pero con morbo. Jamás se habla del sexo con toda su carga de belleza espiritual, de potencial humana que capacita a la persona para amar. Nunca se les habla a los jóvenes de la posibilidad de convertirse en esposos y padres, ni se les dan consejos prácticos para ello.

Pienso que mientras el sexo se reduzca siempre al placer de un momento, los jóvenes no se podrán hacer ilusiones de que amarán y de que serán amados. Ya que esta reacción es únicamente una respuesta a los instintos. La primera relación sexual es importantísima, todos lo sabemos, pero primero hay que preguntarse si tenemos la vocación de convertirnos en pareja y en padres. No podemos permitir que ésta se convierta en un trauma.

Hay que pensar que debemos prepararnos muy bien para el momento de entregar todo nuestro ser al hombre o a la mujer de nuestra vida, pero no buscando satisfacer a nuestro egoísmo. No nos dejemos llevar como “borregos” por todo lo que dicen los demás.

Sólo en la medida en que aprendas a valorarte en tu sexualidad y en toda tu persona podrás convertirte en un hombre o en una mujer feliz.

Nos leemos la semana que entra para que no quedarnos atrás y ver hacia delante.

jueves, 8 de octubre de 2009

Las Piedras Grandes


Cierto día, un motivador experto estaba dando una conferencia a un grupo de

profesionistas. Para dejar en claro un punto utilizó un ejemplo que los

profesionales jamás olvidarán. De pie frente al auditorio de gente muy exitosa

dijo: -"Quisiera hacerles un pequeño examen" - de debajo de la mesa sacó un jarro de vidrio, de

boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él. Luego, sacó una docena de rocas del tamaño de

un puño y empezó a colocarlas una por una en el jarro.

Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar más piedras, preguntó al auditorio:- ¿Está lleno este jarro? - Todos los asistentes dijeron que sí. Entonces dijo:- ¿Están seguros? - Y sacó de debajo de la mesa un balde con piedras pequeñas de construcción. Echó un poco de las piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomodaran en el espacio vacío, entre las grandes. Cuando hizo esto, preguntó una vez más:- ¿Está lleno este jarro? - Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta:- ¡Probablemente no!. "Muy bien" contestó el expositor.

Sacó de debajo de la mesa un balde lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las pequeñas. Una vez más preguntó al grupo:- ¿Está lleno este jarro? Esta vez varias personas respondieron a coro: ¡No! Una vez más el expositor dijo: ¡Muy bien!

Luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro hasta que estuvo lleno, hasta el borde. Cuando terminó, miró al auditorio y preguntó:- ¿Cuál creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración? Uno de los espectadores levantó la mano y dijo: -La enseñanza es que ¡no importa qué tan lleno esté tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas! - ¡No! Replicó el expositor, ¡Esa no es la enseñanza! La verdad es, que esta demostración nos enseña lo siguiente: "Si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida? ¿Un proyecto que tu deseas hacer funcionar? ¿Tiempo con tu familia? ¿Tu fe, tu educación o tus finanzas? ¿Alguna causa que desees apoyar? ¿Enseñar lo que sabes a otros?

Recuerda poner estas piedras grandes primero o luego no encontrarás un lugar para ellas. Así que hoy en la noche o mañana al despertar, cuando te acuerdes de esta pequeña anécdota, pregúntate a ti mismo cuáles son las piedras grandes en tu vida y corre a ponerlas primero en tu jarro. Recuerda: "Muchos sueños se pierden por miedo a afrontar el Buen Combate".

Siento que es una bonita historia que nos puede ayudar a todos, simplemente hay que meditarla y deducir qué es lo que queremos hoy para que mañana no sea demasiado tarde.

Nos leemos pronto para no quedarnos atrás y ver hacia delante.